Ni el frío ni la llovizna persistente fueron obstáculo para que los perros ovejero alemán mostraran todos sus encantos. Fuertes, obedientes, trabajadores, de pelaje llamativo y también buenos para la defensa. Ayer, 135 canes dieron cuenta de que esta raza es todo terreno, que no se trata de una moda y que en San Juan hay cada vez más gente que se dedica a criarlos. Fue en una de las fechas del Campeonato Nacional de Perros Ovejero Alemán, que se realizó en el camping de la Mutual de la Universidad Nacional de San Juan, en Pocito.

Del total de perros competidores, más de 50 son locales y por este alto número es que se decidió realizar una de las fechas del torneo en la provincia. Llegaron exponentes de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario y otros puntos el país. El torneo se hizo contra viento y marea. No importó la llovizna ni el frío. Mucha gente llegó hasta Pocito para ver un espectáculo poco frecuente en San Juan.

En una de las canchas del camping armaron la pista para el concurso. Básicamente lo que se evalúa en estos perros, además del fenotipo (estructura física), es su funcionamiento. Es que es una raza destinada para el trabajo. Pero también responde bien ante la defensa y el ataque. Para mostrar todo esto, los perros competidores tuvieron que recorrer la pista conducidos por el handler (la persona que guía al can) y respondieron las órdenes de sus dueños. Para eso, el animal primero fue al ritmo de paso, luego medio paso y terminó en trote. Así, un juez evaluó cómo era la contextura de cada perro, cuáles eran sus angulaciones y cómo respondía a las órdenes de sus dueños.

Así, el predio se llenó de ladridos, de silbatos y carpas que sirvieron para proteger a la gente de la llovizna. Pero ni siquiera el barro o el agua impidieron que se disfrutara del encuentro. El mate sirvió para entrar en calor, como así también los sánguches de jamón crudo que estaban para la venta. Es que, además del concurso, hubo varios stands que ofrecían productos regionales y hasta artesanías.