Atareada en su casa nueva del barrio Siete Colores, en Rawson, Mónica Arias se preparaba para llevar a sus dos chicos mayores a la escuela Cecilio Avila, ubicada a pocas cuadras. Sin embargo, el menor de sus tres hijos tendrá que terminar el Jardín de Infantes en la escuela Leopoldo Corretjer, que está en el barrio Capitán Lazo, donde vivían antes, porque no hay lugar en la Cecilio Avila. Y mientras corría de una escuela a la otra, Mónica se esperanzaba con que el año que viene, todos sus chicos puedan ir a la misma escuela. "La directora me atendió muy bien y me recibió a los dos más grandes, pero para el más chico ya no había lugar", dijo. Cruzando la calle, otra vecina repetía la historia: es que pese a tener dos turnos, la escuela Avila, que está en la zona de influencia de los últimos barrios entregados por el IPV en Rawson, se está quedando sin lugar para los chicos de las familias recién llegadas. Lo mismo ocurrió cuando, desde 2005 en adelante, se implementó el Plan de Erradicación de Villas con la consiguiente reubicación de sus habitantes en barrios muy distantes de su lugar de origen.

En lo que va del año, el IPV ya entregó viviendas en 17 barrios, siendo Rawson y Chimbas los departamentos donde más movilidad se produjo.

Esther Elizondo, maestra de la escuela Cecilio Avila, aportó datos que completan el cuadro de situación. "Las mamás vienen pidiendo lugar para sus chicos porque las escuelas a las que los mandaban, ahora les quedan lejos. En la medida de lo posible, los hemos recibido, pero tenemos limitaciones. Tenemos 2 turnos pero no todos los grados tienen 3 secciones, lo que crea un cuello de botella para seguir recibiendo alumnos", cuenta.

En las cercanías de esta escuela rawsina hay 4 barrios nuevos, lo que hace que los pedidos de lugares en distintos grados sea inusual para esta época del año. Algo parecido a lo que sucede en Chimbas, donde la escuela Presidente Avellaneda (de nivel primario) y la Gobernador Federico Cantoni (de nivel secundario) han visto aumentar su matrícula de manera significativa. Ambas escuelas comparten el edificio con otros cuatro establecimientos más y muy cerca de allí se ubican dos barrios recién entregados: Los Nevados y Martín Fierro.

Elena Magnanelli, coordinadora del Ciclo Básico de la escuela Federico Cantoni, reconoció que la matrícula aumentó en todos los niveles, pero que el crecimiento más significativo fue en la secundaria. "Este edificio alberga a 6 escuelas y funciona en todos los turnos, pero a pesar de eso no damos abasto. Tratamos de no dejar a ningún chico fuera del sistema, pero nos estamos encontrando con chicos que nunca fueron a la escuela y que vienen porque necesitan la certificación para que sus mamás puedan cobrar la asignación universal por hijo. Y aunque tenemos voluntad de recibirlos, no siempre podemos. Tengo tres aulas para 106 chicos y se da la situación de tener en Primer año, a alumnos de 11 años junto con alumnos de 16", resumió la docente. También dijo que ya han pedido al Ministerio de Educación la construcción de aulas nuevas y una sala de computación, porque disponen de terreno para hacerlo.