Oscar Quinteros y su hijo Gabriel no sólo fueron ayer a la cancha de San Martín para saborear la permanencia del club en Primera División, sino también para cumplir con un pedido especial. Es que Jesús, hermano de Oscar que vive en Santa Cruz y es fanático del Verdinegro, pidió a sus familiares que hicieran una bandera con su nombre para la gran “final” con Rosario Central.
Oscar, no lo dudó y cumplió con su hermano ya que comparte la misma pasión desde chico. A su vez, Quinteros reconoció que no asiste constantemente a la cancha ya que posee una discapacidad en una de sus piernas. Por ende, utiliza muletas para movilizarse. “Hoy (por ayer) tenía que venir sí o sí. Hice todo lo posible y acá estoy. Pero hay veces que no vengo pero se me complica al estar tanto tiempo parado en la popular”, señaló Quinteros. A modo de crítica constructiva, quien viajó desde el departamento de Pocito para ver a su equipo, opinó que “debería haber un lugar para nosotros porque la verdad que muchas veces no podemos asistir a los partidos porque nos sentimos incómodos”. Por otro lado Gabriel, de 13 años, aseguró que de a poco va asimilando el fanatismo que le transmite su padre.
