�Los expositores de la feria Punta de Rieles no son improvisados. Se trata de 40 familias que se organizaron bajo el paraguas de una Asociación como medio de vida y para poder vender directamente lo que producen y atenuar los problemas como la circulación, distribución y comercialización que los condicionan dentro de la economía. Una de las características es que todos los integrantes cuentan con monotributo social -o sea, están registrados dentro de la economía- y los que cultivan tienen el monotributo social agropecuario. Además indicaron que todos los miembros que se dedican a la panificación, repostería, conservas o elaboración de dulces o aceites, han realizado cursos y tienen certificación de manipulación de alimentos, que son exhibidos en la misma feria. Allí pertenece por ejemplo el ‘Alfajor Sanjuanino’, con dulce de alcayota que ganó ese rótulo en un concurso provincial de panaderos.
