De los 25 presidentes que han pasado por la historia del club Mocoroa, Marcelo Ordoñez cuenta con el privilegio de ser el más joven. A los 38 años, con 14 ya militando dentro del club, a Ordoñez le tocó asumir en un momento complejo. Se encontró con un club quedado en el tiempo, al que le faltaba mucho en todos los aspectos. Empezó por el principio y la primera pequeña gran obra fue modernizar la estructura administrativa, adquiriendo desde mobiliario hasta elementos de informática para optimizar el movimiento administrativo. Además, se rindió el justiciero homenaje en vida para Carlos Quiroga, expresidente y activo colaborador, poniéndole su nombre a la sala de reuniones de la comisión directiva.

Después, vino lo otro. El rearmar estructuralmente el predio. Gracias al aporte del Ministerio de Desarrollo Humano, el club adquirió un ring de última generación. Con eso, se abocaron a rearmar el gimnasio, colocando una malla protectora en el entrepiso de todo el gimnasio. En los sanitarios, tanto de Damas como de Caballeros, se cambiaron las puertas, se cambiaron cañerías, se colocó revestimiento y pisos nuevos, además de instalar equipos sanitarios para personas con capacidades especiales.

Hoy, el Mocoroa está viviendo otro momento en lo deportivo y societario. Además de su tradicional gimnasio de boxeo donde tiene en formación con 30 púgiles, agregó el kick boxing con 40 practicantes, además de tener kung fu. En el predio, además, se está realizando un torneo de futsal con chicos de distintas escuelas y en la mira de la actual dirigencia está el acuerdo con algunos de los colegios de la zona para que sus alumnos puedan realizar educación física en el predio.