No jugó en toda su capacidad los partidos anteriores, pero ayer dejó evidenciado una vez más su chapa de candidato, ¿Quedó alguna duda? No, porque no sólo por sus individualidades, sino también por el rico y exquisito juego colectivo que mostró ante Argentina. Práctico y sereno para jugar. Veloz para moverse en ataque y llegar con peligro al área de la Argentina en pocos toques, haciendo simple lo difícil. Y eficiente para definir. Una topadora, un tanque. Alemania le dio una lección de fútbol a la Argentina de cómo se juega en equipo. Y eso no es poco.