El presidente Mauricio Macri saludó ayer a un grupo de alumnos tras la firma de la nueva acta de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán, y admitió que "siempre" quiso "ser abanderado", pero "nunca" pudo. Acompañado por la vicepresidenta Gabriela Michetti, el mandatario saludó al grupo de estudiantes que se encontraba en la puerta del edificio histórico. Antes de comenzar a entonar las estrofas del Himno Nacional, el Presidente ironizó: "Siempre quise ser abanderado y nunca pude".

El mandatario pidió a los argentinos "ser protagonistas" como lo fueron los congresales de 1816 cuando firmaron el acta de Independencia, y "no tener miedo" ni "escuchar a los que se han enfermado con el poder", para ir "hacia un futuro mejor, con otros valores, basados en el trabajo, el esfuerzo personal, y el diálogo". Macri aseveró que "no alcanza que yo les diga la verdad, tiene que ser moneda corriente de todos todos los días".