Así, como Charly García lo inmortalizó en la letra de su álbum “Parte de la Religión”, vivió el viaje a Capital Federal el plantel de UPCN San Juan Voley. El “No voy en tren (en este caso ómnibus), voy en avión”, lo vivieron en carne propia los jugadores del Gremial que, por primera vez en lo que va de esta Liga Argentina, viajaron vía aérea a la Metrópoli. Antes, siempre lo habían hecho en colectivo de larga distancia.
No fue casualidad sino que la ocasión lo requería. Se trata de la final del Campeonato entonces, que lleguen menos descontracturados y en un viaje corto, era casi fundamental, por eso la dirigencia Gremial elogió esa vía.
Luego de un viaje placentero, en el que sólo lo sufrió el encargado de las estadísticas, el chileno Beto Varela, que no se acostumbrará nunca a viajar en avión, los integrantes del plantel sanjuanino llegaron a Aeroparque en la tarde del jueves.
Luego fueron trasladados (por uno de los ómnibus de la empresa Autotransportes San Juan) al hotel Savoy, donde se alojan. Inclusive cambiaron el búnker acostumbrado. Antes, todas las veces que vinieron a Capital Federal, estuvieron en el Apart Hotel Congreso pero ahora tuvieron que variar obligatoriamente al Savoy porque no tenían disponibilidad en el primero. Igual, 100 metros separan a ambos hoteles, así que los muchachos casi como se conocen la zona de memoria. En plena Capital. Sobre Callao, a metros de Corrientes. Zona de pleno movimiento, aunque justo ayer fue una oportunidad especial, dado que hubo poco movimiento por el Viernes Santo.
El jueves, justo cuando llegaron los jugadores de UPCN, salían los integrantes del plantel de Racing Club, que se iba a jugar frente a Gimnasia por el torneo de AFA. Después de la derrota los de la Academia ya no volvieron al lugar.
Además, en el mismo Hotel Savoy estaba alojado el cantante de música pop Matt Hunter, un jovencito colombiano-estadounidense que hizo que se juntara una enorme cantidad de chicas adolescentes que no pararon de gritar y cantar hasta que el cantante (de 16 años) salió a firmar autógrafos.
Ayer, otra vez en ritmo ya más deportivo, el plantel hizo doble turno de entrenamientos, aunque todo de manera liviana. Por la mañana fueron a un gimnasio y trabajaron con pesas y en movimientos de elongación, todo supervisado por el profe Leandro Lardone, el preparador físico del equipo. Leandro aclaró que la actividad era muy liviana, distinta a otras oportunidades y no era la misma para todos (diferencia entre titulares y suplentes).
Más tarde, y luego del correspondiente almuerzo y siesta reparadora, el plantel partió rumbo al escenario donde jugará esta noche, es decir la cancha de Lomas Voley. Allí entrenaron con pelota, reforzando movimientos tácticos. De paso les sirvió para ambientarse con el lugar de competencia.
Al final del día, tras el regreso al hotel, el turno de la cena y a descansar para esperar el gran día.
