Este lunes, el fundador de la reconocida empresa "Soda D’Anna", Ángel D’Anna, falleció a los 90 años. El cuarto de siete hermanos y perteneciente a una familia de inmigrantes italianos, trabajó hasta hace un año en la firma que ingresó a los hogares sanjuaninos y tuvo un lugar importante en la mesa.

Visionario, emprendedor y muy querido por sus obreros, así lo recuerdan en el rubro que se instaló en la provincia y logró dejar su huella como nombre de la soda sanjuanina.

Ángel fue un hombre de bajo perfil, "muy amiguero" y que desde el año ’56 le regó "burbujas" a San Juan, ya que fue el creador de la soda en la provincia, tal como remarcó su familia.

Ángel D’Anna en su fábrica, en 2001. Foto: Archivo Diario de Cuyo.
 

El presidente de la Unión Industrial de San Juan, Hugo Goransky, lo recordó como "el pionero en la industria del agua-gaseosa" y destacó su impronta de brindarse plenamente a la actividad industrial en San Juan.

"Ha dejado un gran legado en la provincia. Siempre apostó por el crecimiento industrial local. Se fue un gran trabajador", expresó.

Sus restos serán velados en la Cochería San Juan de calle General Acha, en Capital, y el sepelio será este martes 7, horario a confirmar.