Los hijos de la mujer pidieron un último favor. Que los dejaran terminar de rezar el Rosario por su descanso en paz antes de que sacaran su cuerpo de la sala velatoria para llevarlo a la morgue. La situación se vivió porque la Justicia ordenó suspender el sepelio para realizarle una autopsia. Esto ocurrió ayer, durante el velorio de Pabla Molina (87), quien falleció el domingo pasado luego de que supuestamente le administraran leche en las venas en el Sanatorio Almirante Brown. La orden provino del Tercer Juzgado en lo Correccional, donde la familia de la mujer hizo una denuncia por mala praxis cuando todavía estaba viva. Retiraron el cadáver en medio del velatorio ante el dolor y desconcierto de todos.

’Apenas mi mamá murió le hicieron rápidamente el certificado de defunción para que me llevara el cuerpo. Desconozco los procedimientos judiciales y no sabía que le tenían que hacer una autopsia. Pero se la tendrían que haber hecho antes que la veláramos. Esto es sumarle más dolor al dolor. Pero vamos a respetar los procedimientos porque queremos que se haga justicia’, dijo Sonia Gutiérrez, hija de Pabla. La mujer agregó que el sepelio de su madre estaba programado para ayer a las 11, y que una hora antes la llamó la jueza Mónica Lucero, del Tercer Juzgado en lo Correccional, para comunicarle que había decidido suspender la sepultura para que los médicos forenses realizaran la autopsia.

En contacto con DIARIO DE CUYO, la magistrado dijo que no dio la orden antes porque desde el sanatorio no le comunicaron la muerte de la mujer, ’como correspondía’, y que se enteró de la muerte por los medios de comunicación.

En tanto, las autoridad del Brown dijeron que no harían declaraciones.

Los familiares y amigos que asistieron al velorio de Pabla, esperaron desconcertados en la vereda de la cochería. Ninguno se retiró, esperando la confirmación de la suspensión del sepelio. La suspensión fue confirmada, pero igual se quedaron para contener a las hijas de la mujer que, ante el dolor, se descompensaron y debieron ser asistidas por el médico.

A las 11,30, retiraron el cuerpo de la mujer. Para hacer menos doloroso y violento este momento, la Justicia permitió que los propios familiares cargaran el ataúd y que el traslado hasta la Morgue judicial se hiciera en un furgón de la cochería y no en el de la Policía.

Pabla Molina ingresó al Sanatorio Brown el pasado 21 de mayo con un cuadro de EPOC agravado por una neumonía. Su evolución era buena hasta que un supuesto error de una enfermera la dejó en un grave estado de salud que terminó con su vida el domingo pasado, según los familiares.