Para poder criar a sus hijos, Raquel González cocina en un local de comidas rápidas frente al Hospital de Pocito (primera en la foto). Tiene dos hijos, una nena de 16 y un varón de 10, que son beneficiarios de asignación familiar. Los chicos cursan en el Colegio Santa Bárbara y recorren varios kilómetros para llegar a diario. Ella los cría sola, y su hermano le envía plata para la cuota escolar todos los meses. “Para nosotros la asignación es una ayuda muy grande. Yo les voy comprando cosas mientras voy teniendo. Ahora nos cortaron el beneficio, cobré dos meses no más. El gobierno cree que como van a escuela privada tenemos mucha plata, es lógico que piense así, pero tiene que ver caso por caso porque uno hace mucho esfuerzo”. La mujer contó que es de San Juan pero vivió en Buenos Aires algunos años y que ahora está en la casa de sus padres en Villa Barceló.
