En el combate por eliminar al mosquito que transmite la Encefalitis de San Luis (ESL, inflamación del cerebro), una enfermedad viral que transmite el Culex pipiens y que en sus casos más graves puede causar la muerte, Salud Pública comenzó ayer a enviar brigadas de operarios a las escuelas, donde usan larvicidas y fumigarán si fuera necesario. "Entramos en una nueva fase de la lucha contra el mosquito, que estaba planificada y que técnicamente se llama bloqueo en las escuelas con larvicidas. Es decir, ahora vamos contra la larva más que contra el mosquito adulto. Trabajaremos en cada uno de los edificios escolares de la provincia, privados y públicos, porque no vamos a esperar a que se infecte un alumno. Todo esto ya lo vivió Córdoba y estamos siguiendo sus pasos", dijo Rubén Carrizo Páez, responsable del Programa de Control de Vectores de la provincia.

El bloqueo consiste en usar químicos (atóxicos para el ser humano) que "secan" a la larva en su hábitat, además de utilizar insecticidas si los operarios detectan población de mosquitos en los edificios escolares. "Vamos a trabajar en los baños y en todos aquellos lugares húmedos de las escuelas. Con cada fumigación que venimos haciendo desde el fin de semana pasado, creemos que matamos entre el 30% y 40% de los mosquitos adultos, así que ahora vamos por las larvas", dijo Carrizo Páez. Y agregó que "las brigadas van a trabajar inclusive durante las noches y las madrugadas de los viernes y los sábados, para no afectar el normal desarrollo de clases y para que durante todo el domingo pueda dispersarse el olor del químico en los casos de fumigación, que si bien es inocuo para las personas, es muy intenso. Hay gente del Ministerio de Educación trabajando con nosotros porque necesitamos, por ejemplo, que haya porteros o encargados que nos abran las puertas de las escuelas a distintas horas de la noche y la madrugada".

Las autoridades eligieron comenzar con este procedimiento en colegios del centro, porque es en Capital donde se registra la mayor cantidad de contagios, para luego extenderse a las escuelas de los demás departamentos. Salud Pública anunció que los casos sospechosos siguen creciendo, pero ya no ofrece información sobre la cantidad de personas afectadas para "no alarmar a la población" según dijo Frida Cappato, jefe de Epidemiología de la provincia.

La medida de combatir al mosquito en las escuelas se tomó ocho días después de que Salud Pública lanzara un alerta epidemiológico por ESL, luego de confirmar 5 casos positivos, investigar la muerte de una persona infectada y, hasta el último informe oficial, el lunes pasado, estudiar 13 casos sospechosos en el Gran San Juan.
En cuanto a las acciones encaradas (y que siguen ejecutándose), Salud Pública salió primero a hacer bloqueos en casas de los casos sospechosos y a fumigar en las inmediaciones. Luego cortó el regadío del arbolado público, para evitar acumulación de agua en las cunetas y posteriormente encaró un rastrillaje sanitario para tratar de detectar a más gente infectada por el mosquito, casa por casa. En tanto, paralelamente al trabajo en las escuelas, ahora aumentó la frecuencia de fumigación en las calles con el envío de un nuevo aparato desde la Coordinación Nacional de Control de Vectores, en Córdoba. Esta fumigadora tiene un motor más poderoso que la que mandaron el lunes pasado.