San Juan, 9 de junio.- Su nombre no fue elegido al azar. La familia la llamó Milagros porque temió por su vida desde que estaba en el seno materno y padecía hidrocefalia. Tuvo complicaciones, pero logró superarlas. La nena de 6 años iba a primer grado, estaba aprendiendo a escribir y era muy cariñosa con sus padres y sus abuelos. Sin embargo, una varicela la venció. Luchó 13 días, pero falleció el 27 de mayo pasado.
“Mi nieta era hermosa. Nos besaba cada vez que podía, jugaba todo el día y era muy inteligente”, contó Nilda Molina, abuela de la nena.
La mujer relató que tras el nacimiento de su nieta le colocaron una válvula para frenar su hidrocefalia. Pero a los 2 años tuvieron que cambiársela. Tras la operación quedó parapléjica. Sin embargo, pudo volver a hablar y ya se paraba sola, aunque aún le faltaba volver a caminar.
A principios del mes pasado, a la nena le aparecieron dos pintitas en el pecho y una en la espalda. Eso alertó a sus papás, quienes la llevaron al médico. “Al tercer día parecía que le había caído una lluvia de pintitas”, recordó la abuela. En 13 días, sus padres la llevaron a su médico de cabecera y al Hospital Rawson 9 veces. En la última oportunidad quedó internada.
“En los últimos días mi nieta agonizaba, sólo se quejaba”, relató Nilda. Y continuó: “El 25 de mayo, por la tarde la internaron. Y esa noche pasó a Terapia. Al segundo día le dio un paro, pero los médicos la sacaron. Al día siguiente le dio otro. Trataron de reanimarla durante 16 minutos, pero se murió”.
Una familia signada por la tragedia
Los papás de Milagros, Melina y Exequiel, tienen 24 años y una vida difícil. La pareja tuvo 3 nenas. La más pequeña, Malena, falleció cuando tenía 2 meses, como consecuencia de una muerte súbita. “Fue duro, pero los papás salieron adelante”, relató la abuela. Y agregó que “ahora sólo les queda Morena, que tiene 5 años. Ella está muy mal, extraña a Milagros, no quiere ni comer. Es muy difícil, pero sus padres tendrán que reunir fuerzas y seguir por ella”.

