Su pasado futbolístico lo marca a fuego, y haber jugado y ser figura de Gimnasia lo llevó a sentir el descenso de su ex equipo. Messera no se unió al festejo con el resto del grupo para saltar, cantar y tirar agua, prefirió mirar nomás. Mientras que al momento de pedirle una palabra para la prensa no quiso hacerlo. El otro que no habló, sin razón aparente, pero sí festejó fue Cristian Grabinski.

LOS DIRIGENTES Y LA FAMILIA. A las 13.08 llegó San Martín al estadio, su colectivo ingresó, pero los dos que venían detrás no pudieron hacerlo. En ese par venían los dirigentes y familiares de los jugadores. Todos estos fueron cacheados por la policía para ingresar y se ubicaron pegados a los hinchas verdinegros, en un sector especial, que compartieron con el resto de los jugadores del plantel y los periodistas sanjuaninos.

EL APOYO DEL EX. Pablo Melo, que jugó el primer semestre en San Martín y luego pidió la liberación, estuvo ayer apoyando a sus ex compañeros en el partido de vuelta de la Promoción. Compartió el partido con los jugadores que quedaron fuera de los 18 convocados y cuando finalizó el encuentro ingresó al vestuario para

ODIADO. Roberval fue el centro de los insultos para los hinchas de Gimnasia. El gol del brasileño en San Juan fue una de las causas, sumado a su estilo de juego. Ayer tiró varios “tacos”, un par de “bicicletas” y hasta “caños”, lo que provocó que los locales se enardecieran con él.

DETENIDOS. Ayer, antes del partido, detuvieron a 14 hinchas de Gimnasia por haber intentado ingresar sin entradas al partido de la Promoción.