Al grito de “Paz, fuerza y alegría”, en el cierre de la marcha, los discursos de los representantes de los cinco continentes comenzaron a las 18, cuando aún la tarde soleada iluminaba los picos andinos y donde el mensaje de paz inundó los corazones de todos los presentes. “La primera Marcha Mundial por la Paz ha sido posible”, inició el activista Rafael de la Rubia, quien resumió y compartió los distintos momentos vividos por los integrantes de esta movida internacional a lo largo de su recorrido. Desde el escenario montado al pie de la Cordillera, el español pidió que la paz “se incluya en los derechos humanos”, y que “Latinoamérica sea una región libre de armas nucleares”.
