La producción de este yogur probiótico implicará que la cooperativa adquiera unas 150 vacas más, que sumadas a la que ya tiene llegaría a unas 350 vacas en producción.


“Los animales se comprarían en Villa María (Córdoba) o Santa Fe, y con esas vacas, más las que ya hay, llegaríamos a producir la suficiente leche para la realización del yogur”, aseguró Oscar Blanco.


En algún momento se habló de que San Juan tenía en Angaco y zonas cercanas una “cuenca lechera”, aunque los que saben del tema dicen que para que tenga esa denominación la producción debería superar 10 mil litros diarios de leche.


La producción actual ronda los 2.500 litros diarios de leche, y con la llegada de las vacas que comprará la cooperativa La Rural la cifra se acercaría a los 7.000 litros de leche diarios, y de esta manera podría cumplir los pedidos del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia que quiere que todo chico que asista a una escuela pública pueda tomar este alimento.


El yogur básicamente es una leche ácida que tiene una ventaja importante con respecto a la leche común: el yogur es bien tolerado por pacientes con intolerancia a la lactosa, ya que se elabora a partir de leche esterilizada a la que se le incorpora bacterias beneficiosas (probióticos) para el organismo, que transforman la lactosa a ácido láctico, ésto le da un grado de acidez al alimento que hace que la proteína de la leche, llamada caseína se coagule y le de su consistencia típica al yogurt.