En 2012, el Hospital Rawson creó el Servicio de Cirugía Bariátrica. Y mientras ese año llegaron a tener 40 personas en lista de espera para ser operados, este año ya hay al menos 50. Según Juan Pablo Gempel, uno de los cirujanos que se encarga de realizar estas intervenciones en el hospital, ya operaron a unas 150 personas. Y cada vez hay más consultas. Este servicio realiza balones gástricos y cinturones gástricos, que son los dos tipos de operación para bajar de peso.
Gempel dijo que desde hace más de 4 años que se realizan estas intervenciones en el Rawson. Pero que tras la creación del Servicio de Cirugía Bariátrica aumentó la cantidad de consultas. Y si bien no dio cifras exactas dijo que ya operaron a unas 150 personas y que a nivel privado calcula que intervinieron a unas 400 más.
El aumento de las consultas y de la cantidad de pacientes en lista de espera se da por varios motivos. Primero porque la gente comenzó a enterarse de que en el Hospital Rawson se realiza estas operaciones y porque los demás médicos derivan a los pacientes con sobrepeso que atienden por otras enfermedades.
Y si bien las cirugías bariátricas son una solución para el sobrepeso no son una salida rápida para la enfermedad. Es que el paciente debe, tras la primera consulta, ser atendido por todo el equipo del Servicio (nutricionista, psicólogo, medico clínico y cirujano). Recién ahí todos analizan si puede empezar el tratamiento.
Una vez que el obeso recibe el primer OK empieza la preparación y vuelve a recibir contención psicológica, empieza una dieta muy estricta. Y comienza a realizarse los estudios prequirúrgicos que permitirán solucionar algunas enfermedades paralelas. Cada paciente debe bajar el 10% de su peso antes de ser intervenido por el equipo.
’Además cada paciente debe saber que después de la cirugía deben seguir con el tratamiento porque son muchos los cambios que tiene el cuerpo’, dijo Gempel.
A TENER EN CUENTA:
Si bien el especialista del Rawson dijo que todos los casos de obesidad pueden ser solucionados no hay que esperar llegar a pesos extremadamente altos. Es que, en casos de mucho sobrepeso, los tratamientos son más complejos. Y todo se vuelve más demoroso y a la vez mucho más peligroso para el paciente.
’Cuando un paciente llega a una obesidad mórbida toda su salud está en el límite y tiene poco nivel de tolerancia a otras enfermedades’, dijo Gempel y resaltó que las cirugías que ellos realizan no son de urgencia. Por eso aconsejó que los obesos consulten a tiempo para evitar desenlaces como el de Víctor Hourquebie, que murió tras pesar más de 350 kilos.
