El 23 de diciembre pasado, Gioja y “Paco” Pérez acordaron postergar la fecha de liberación de los vinos 2015 para el 1 de agosto para los caldos y bodegas chicas, y el 1 de noviembre para las grandes que elaboren con uvas propias. La medida implicaba correr la fecha del 1 de junio y apuntaba a que, al estirarse la fecha, las bodegas tendrían que recurrir a vinos (propios o comprados a terceros) que son de la cosecha 2014 y que forma parte del sobrestock. Sin embargo, el lunes, Pérez anunció que Mendoza no iba a postergar la fecha pautada. La decisión causó malestar en San Juan. Gioja aseguró que “la verdad que no es bueno no cumplir con las promesas”. Pero además, le pidió al Ministerio de Agricultura de la Nación que “el INV libere los vinos una vez que se encuentren enológicamente aptos, con fecha posterior al 1 de junio, estableciendo que sea preferentemente el 1 de agosto de 2015”.