‘El dolor une y hace crecer. Esto es capitalizar el sufrimiento’, contó Mariela Murúa, concentrada en pintar un círculo con formas varias en su interior. Junto a Mariela estaba Marisa, quien daba consejos sobre cómo hacer los gráficos sobre vidrio. Al rato llegó Graciela con su hija, regalando sonrisas y buena vibra, mientras el mate y las tartas iban y venían en rueda de amigas. Allí todo es optimismo, esa es la regla. Se trata del taller terapéutico y laboral ‘Encuentro por una esperanza’, que protagonizan pacientes oncológicos y que si bien ya tiene un tiempo, por primera ayer se hizo en el Hospital Marcial Quiroga. El grupo comenzó a trabajar pintando mandalas y el objetivo es ambicioso: quieren exponerlas en un museo.

‘Encuentro por una esperanza’ nació de la mano de Florencia Peña, especializada en Psicooncología, y se trata de un espacio de reunión en el que los pacientes oncológicos se distienden, aprenden de labores o arte, cuentan chistes y se divierten.

Ayer se reunieron en el salón de actos del Marcial Quiroga y sobre el escenario pusieron la mesa en la que trabajaron sobre los mandalas. Peña colocó música hindú en el celular y el clima fue ideal para pintar. ‘El 19 de octubre, que es el día internacional del cáncer de mama, queremos hacer una muestra y exponerla en algún museo, como el de Bellas Artes. Es la idea, no nos andamos con chiquitas’, dijo Peña.

Por otro lado, en las reuniones, cuando hablan de la enfermedad, es para perderle miedo.

‘Dios nos manda estas pruebas porque nos quiere dejar como piedras preciosas’, apuntó una de las mujeres. ‘Entonces, el cáncer es nuestra piedra pómez ’, acotó Mariela, despertando las risas de todos, justamente el espíritu de los encuentros.

A los talleres pueden asistir enfermos con cáncer y sus familias, es gratuito, y se da los últimos miércoles y sábados de cada mes (mayor información, en 154532026).