Hablar de Malvinas frente a un ciudadano oriundo de Chile ocasiona, en más de una persona, un nudo en el estómago ya que inmediatamente aparecen los fantasmas de lo ocurrido en 1982. Lo cierto es que el tema vuelve a ocupar el centro de la escena, pero las relaciones bilaterales con el país trasandino no son las mismas que las entabladas por el gobierno militar que gobernó el país en esa época. De todas maneras hay heridas abiertas todavía que sólo el tiempo y los hechos, como el sucedido a 3.000 metros de altura en el cruce de los Andes 2012, ayudan a cerrar.

Tanto Adolfo Zaldívar, embajador de Chile en Argentina, como el gobernador José Luis Gioja coincidieron de manera contundente en la causa Malvinas, emitiendo una declaración diplomática de altísimo vuelo en un acto lleno de simbolismos patrióticos y gran sentimiento nacionalista.

El embajador dijo : "O’Higgins y San Martín le dieron la libertad a Chile y a Perú y desde acá, de una vez por todas, reclamaron que para este continente, sólo la libertad y la independencia y no el colonialismo de ninguna especie, debe inspirar a su gente". Frase que fue interpretada automáticamente por todos, ya que el significado era claro, no al colonialismo de Inglaterra sobre las Islas Malvinas. Que un funcionario chileno hubiera expresado lo que dijo Zaldívar, era inesperado para una gran cantidad de personas que estaban presentes en ese lugar especial. Es por ello que la sorpresa fue doblemente gratificante y la emoción alcanzó la mirada de muchos chilenos y argentinos.

Tras semejante declaración diplomática, Gioja debía responder y lo tenía que hacer en nombre de un país y no de una provincia, que es su ámbito de injerencia. "Muchas gracias por las palabras de los amigos de Chile, muchas gracias por la solidaridad, porque también hoy aquí Sudamérica está peleando por la soberanía y la soberanía son las Malvinas, que fueron, son y serán de América latina y de Argentina+, expresó.

Ambos dirigentes saben que la realidad que atraviesa hoy las relaciones entre países latinoamericanos ha cambiado, alcanzado una identidad propia, que inspira respeto al resto del mundo y Malvinas fue el ejemplo más contundente de unidad sudamericana. Que Brasil y Uruguay fijaran posición conjunta prohibiéndole el abastecimiento a barcos con bandera de las islas, fue un golpe que Inglaterra no se esperaba y hasta el momento no puede procesar. Chile no tuvo alternativas y por las actuales relaciones con Argentina, se plegó a la estrategia automáticamente, dando señal de bloque compacto hacia el resto del mundo.

Integración = Independencia

La declaración chileno-argentina a 3.000 metros de altura, en medio de la divisoria de aguas internacional, tuvo una segunda etapa. La integración como sinónimo de independencia, jugando con el paralelismo histórico, es el camino que los representantes están obligados a recorrer.

"Podrán pasar muchos años, pero nadie podrá borrar la huella de la integración entre Chile y Argentina. Huella que la hicieron O’Higgins y San Martín y que perduró en el tiempo", dijo Gioja, mientras que Zaldívar le dedicó una extensión mayor en su mensaje. "Todo chileno y todo argentino deben entender que la integración es a lo que fue la libertad en el siglo XIX, la tarea que tenemos que asumir. Y lo vamos hacer cruzando con la conectividad entre nuestros pueblos para lograr que la gente que quiera unirse y vincularse y soñar juntos, lo puedan hacer. Eso no lo va a detener nadie. Por eso hoy nos embarcaremos en una misión que demandará esfuerzos grandes pero que le vamos a dejar a las futuras generaciones, sociedades mucho más justas, democráticas, más libertarias, más integradas. Para eso es la integración y no permitir que nos pase lo que ocurrió después de este gran legado, en el que se olvidaron algunos aquí y allá, de que lo que importante era trabajar juntos, unidos por que así se logró la libertad. Y ahora, si queremos lograr la independencia económica vamos a tener que hacer lo mismo".

Esta última frase es extensa, pero sintetiza el pensamiento que los representantes de ambos pueblos tienen. Defensa en bloque frente a posibles amenazas foráneas y búsqueda de la unión en pos del desarrollo regional. El legado de los libertadores está vigente, solamente resta esperar que la coherencia necesaria entre los dichos y los hechos se mantenga y perdure en el tiempo.