Resultó flojo el arbitraje de Patricio Loustau, quien sigue mostrándose culpógeno por aquella pésima actuación de 2011 (Boca 2 River 0), y que con faenas sacapartidos como la de ayer no recuperará el nivel medio que alguna vez tuvo. Antes del superclásico, Loustau fue noticia al padecer un cuadro de conjuntivitis poniendo en duda hasta último momento. El juez se reunió en el vestuario con el dirigente ’xeneize’, Juan Carlos Crespi, y con Matías Patanian y Rodolfo D’Onofrio, por el lado del ’Millonario’, donde fue atendido por personal médico que le aplicó unas gotas para mejorar la visión.
