�Alemania es el país europeo que más protagonismo ha tomado en el tema de los refugiados de Medio Oriente que huyen de las guerras en busca de una mejor vida en Europa.
El alemán Christian Götz asegura que el tema “no le es indiferente a nadie. Al principio fue muy bonito ver a los refugiados bajar de los trenes que venían Hungría. Muchos alemanes acudieron para ayudarlos. Pero luego al ver que eso sigue y sigue y no se puede parar, entonces el alemán comienza a tener un poco de miedo”. Acota que “hay quienes lo ven como una bendición recibir en nuestro país a refugiados (en especial sirios de clase media buen nivel educativo) porque se sufre una demografía con pocos hijos. Y hay otros que se preguntan cómo se integrarán a la sociedad alemana”.
En sintonía, la sanjuanina Romina Laumann considera que “la posición y actitud con respecto a los refugiados está muy ligada a la propia situación económica y social. Hay alemanes que quieren recibir a los refugiados. En cambio, hay alemanes que tienen miedo y piensan que eso podría amenazar la identidad cultural o los valores esenciales que tiene esta sociedad”.