El intenso calor del fin de semana, con temperaturas que superaron los 38 grados, le jugó una mala pasada a los sanjuaninos y antes de tiempo. Los cuadros de deshidratación por calor, mareos y fiebre que recién aparecían en las guardias de los hospitales Rawson y Marcial Quiroga en los meses estivales, se adelantaron a noviembre. Las altas temperaturas de este fin de semana fueron las causas de las descompensaciones.
Cuando una persona padece un golpe de calor, su temperatura corporal se eleva por encima de los 40 grados, el pulso se vuelve fuerte y rápido y se producen cambios en el estado de conciencia (somnolencia). Además, la sudoración cesa y la piel se observa seca, caliente y enrojecida.
José Caputo, médico del Servicio de Urgencias del Hospital Guillermo Rawson, dijo que atendieron a 5 personas con síntomas de golpe de calor. La deshidratación y fuertes dolores de cabeza fueron las causas que ocasionaron gran malestar a los pacientes. Todos recibieron un tratamiento con suero para compensarlos y recibieron el alta a las pocas horas de ingresar, con las recomendaciones necesarias para estabilizarse.
De acuerdo a las estadísticas del hospital, en noviembre de 2010, no habían registrado casos con estos síntomas. Según Caputo, los cuadros de golpe de calor recién aparecían con las intensas temperaturas de los meses de enero y febrero.
Aunque no precisaron cifras, en Urgencias del Hospital Marcial Quiroga también atendieron casos de adultos y niños, durante sábado y domingo. ‘Los pacientes presentaron cuadros de deshidratación, ocasionados por la poca ingesta de líquidos.
Cuando el clima es adverso, hay que tomar dos litros de agua libre por día. Esto quiere decir agua pura, sin tomar en cuenta lo que se ingiere por mate, té u otras infusiones. En el caso de los niños, sobre entre los 2 y los 7 años, los padres deben consultar con el pediatra la medida de líquido porque está relacionado con otras variables, como el peso y la altura‘, destacó Fabián Godoy, jefe de Guardia del Hospital Marcial Quiroga.
