La decisión de abrir los días feriados fue la primera medida que arrastró divisiones en el seno del Centro Comercial. Lo que era un hecho tradicional entre los comerciantes, el de mantener persianas bajas en esas jornadas de descanso, cambió rotundamente. Es que con la primer batería de feriados del año, el 7 y 8 de marzo de carnaval, la entidad dio vía libre para abrir, algo que fue resistido por una parte de ellos que consideró inoportuna la medida por estimar que “se perdía plata´´. Sin embargo, hubo un vuelco rotundo el fin de semana largo posterior: 24 al 27 de marzo. En esa oportunidad, el comercio en pleno del microcentro se puso de acuerdo para abrir sus puertas esas jornadas pero terminó dándose masivamente sólo en uno de los dos feriados, el del viernes 25.
