Lucas Fernando
‘Evidentemente a los sanjuaninos les encanta. El atractivo está en que todos se identifican con algunos de los trastornos compulsivos. Me gustó el papel de la fanática religiosa, en San Juan la pega mucho. Grandinetti que fue el mejor y Osqui Guzmán es muy bueno también. Aunque el papel que más me causó gracia fue el de la chica que repetía dos veces las cosas que decía’.
Renzo Ferrón
‘La obra es completa y tiene personajes muy bien caracterizados con su problema. Son muy chistosos y más allá del humor, trata de cómo solucionar sus vidas ante un trastorno así. El final es muy bueno, sorprendente y me agradó mucho el personaje de Pato Echegoyen que se olvida de cerrar la puerta de su casa. Me sentí muy identificado porque yo soy así muchas veces. Indudablemente la volvería a ver’.
Carolina Balaguer
‘Es muy cómico con este trastorno que nos pasa en la vida cotidiana. Hay muchas personas que lo llevan. Creo que la obra lo trata de buena manera y tiene un final inesperado. Cada papel estuvo bien representado por los actores. Esta enfermedad que mucha gente tiene, es tratada con humor y con respeto. Para que venga nuevamente a San Juan, da entender lo exitosa y lo buena que es’.
