El 15 de mayo es la fecha que, por ley, se autorizaba a empezar a podar. Sin embargo, por los efectos de un otoño cálido, los árboles aún siguen con hojas verdes y por eso el Gobierno decidió estirar el inicio de poda al 30 de mayo. De todos modos, aunque ya puede hacerse, los especialistas aconsejan esperar más días de frío y de esta manera evitar graves daños a futuro.

Es que una poda temprana puede hacer que los árboles pierdan savia o queden vulnerables para el ingreso de patógenos, lo que puede afectar su desarrollo, volverlos débiles o enfermos.

"Hay que seguir esperando unos días más, para que los árboles acumulen más horas de frío. No sólo que hay ejemplares que aún mantienen hojas verdes sino que algunos hasta muestran brotes", dijo Alberto Fernández, especialista que tiene a su cargo una empresa dedicada al paisajismo y mantenimiento de espacios verdes.

"La savia todavía está trabajando y hay que podar por lo menos desde el 10 de junio. Para constatar si aún circula savia por las ramas es simple: se hace un corte en las puntas y si no sale liquido, entonces ya es posible podar", explicó Pedro Rojas, desde el vivero Yamanouchi.

Julia Nocetti, ingeniera forestal del INTA, indicó que una poda temprana no sólo les hace perder savia, sino que deja vulnerables a enfermedades a los árboles.