�Según estimaciones, 2.000 casas presentan daños en su estructura en la comuna de Alto Hospicio, provincia de Iquique. En Arica y Parinacota (norte de Chile) un 13 por ciento de la población está sin electricidad y un 33 por ciento sin agua potable. En Tarapacá, 38.000 habitantes carecen de electricidad y toda la comuna de Iquique y Alto Hospicio están sin agua potable.
El alcalde de Arica, Salvador Urrutia, dijo que hay heridos menores que han ido al hospital y que también han sido atendidos en los centros de albergue. Añadió que algunas casas de adobe se cayeron por el fuerte temblor, que sin embargo no causó daño a los edificios de altura. A su vez, se registró un desprendimiento en el emblemático e histórico morro de esa ciudad, informaron las autoridades.
La televisión mostró imágenes de calles bloqueadas por derrumbes. En el puerto de Iquique, pescadores revisaban los restos de centenares de pequeñas embarcaciones destruidas por el violento oleaje para ver qué podían rescatar. ‘Lo hemos perdido todo‘, dijo con resignación el pescador José Valdés a una televisión local. ‘Sólo pudimos reflotar lo que quedó de la lancha‘. Las autoridades todavía no han calculado el valor de los daños, pero la declaración de estado de catástrofe en la zona permite acceder a fondos de emergencia para reconstrucción, cuatro años después de la histórica catástrofe que vivió el país.
Es que para muchos chilenos, la noche del martes revivió los amargos recuerdos del devastador terremoto de magnitud 8,8 de febrero del 2010 que fue seguido por un devastador tsunami, los que causaron la muerte a más de 500 personas.
