• Cuando hace mucho calor seguro va a temblar. ‘Esa idea nació después del terremoto de San Juan, de 1944. Ese día hizo mucho calor, lo cual es natural durante esa fecha acá. El clima estaba muy calmo, no se movía una hoja, y había una aureola en la luna. La gente quedó tan marcada por ese sismo que generó la idea de que tiembla cuando se dan esas condiciones. Pero no es así, de hecho, el segundo temblor conocido más importante en la historia del mundo se produjo en Alaska, en 1964. ¿Qué lugar tiene un clima más frío que ese?‘, explicó Rodolfo García.
  • Los edificios de San Juan sólo pueden soportar terremotos de 9 grados en la escala de Richter. ‘Es imposible saber hasta qué magnitud pueden soportar las construcciones de una ciudad. Eso, porque el hecho de que un lugar colapse o no, no depende solamente de ese aspecto, sino también de dónde se produce el movimiento, a qué profundidad y cuánto tiempo dura‘, dijo García.
  • Hay personas que pueden predecir los terremotos. ‘Todavía nadie pudo anticipar qué día, dónde, a qué hora y de qué magnitud fue un sismo. Más allá de los esfuerzos, los estudios y el dinero invertido, aún no se puede predecir un sismo. Claro que sí puede haber quien dice que, por ejemplo acá, va a temblar pronto. Pero eso es obvio, estamos en una zona sísmica‘, razonó García.
  • Para que los edificios soporten los temblores les colocan rodillos abajo. ‘En ningún lugar del mundo se pone rodillos. De hecho, si ese sistema funcionaría de verdad, sólo serviría para los sismos cuyo movimiento tiene la dirección del movimiento de los rodillos. Lo que sí existen son sistemas similares a los de amortiguación que se usa en los autos. Pero sólo los tienen en los países del primer mundo‘, comentó Roberto Veloso.
  • Existen las construcciones antisísmicas. ‘Nada puede ser antisísmico, porque no se puede lograr que una construcción no sea afectada de algún modo si el movimiento tiene una magnitud elevada. Nosotros hablamos de sismorresistencia. No buscamos que los edificios no tengan modificaciones antes sismo, sino que que no colapsen. De ese modo salvamos lo más valioso, que es la vida de las personas‘, explicó Alejandro Giuliano.