Una saña tremenda De 21 cuchillazos Entre mujeres A los golpes y piedrazos También cuando dormía Celos enfermizos y mortales El cuchillo en el cuello
El 16 de marzo del 2008, Reinaldo Alfredo Torres asesinó de una forma salvaje a su ex esposa Graciela Yolanda Torres en su casa del Bº Búbica, Rawson. El hombre rompió la puerta con una masa, adentro tomó a golpes a la mujer, le clavó 8 cuchillazos, le dio 3 disparos con un revólver y encima 2 escopetazos, uno en la vagina. Él la tenía amenazada.
Otro crimen horrendo ocurrió el 28 de junio del 2007. El protagonista fue el ex cabo de Policía Aldo Enrique Castro quien mató de 21 cuchillazos a su ex pareja, Marisa Elina Videla, en medio de la calle. El sujeto fue a buscarla a su casa en Villa Muñoz, Santa Lucía. Hubo una discusión y después empezó a atacarla brutalmente hasta dejarla muerta en una esquina.
El juez Leopoldo Zavalla Pringles recordó ayer, como otro caso conmocionante, el asesinato Silvina Alejandra Puerta. La mató su ex pareja, Sandra Beatriz Avila, clavándole 13 cuchillazos. Esto sucedió la noche del 12 de septiembre de 2000, tras una discusión entre ambas dentro la pieza que compartían en una propiedad del departamento Albardón.
Otro caso es el de Alba Ruth Pizarro, que fue brutalmente asesinada por su marido Roberto Carlos Limolle, el 27 de octubre del año pasado (foto). Hacía 2 días que él había salido del Penal. La llevó hasta un lugar desolado de Médano de Oro, Rawson, y le dio golpes de puño, la arrastró de los cabellos y le pegó con piedras en el rostro hasta matarla.
Un caso similar al anterior, fue el asesinato de Delia Noemí Bustamante. Fue la madrugada del 26 de mayo del 2008, en su casa en Quinto Cuartel, Pocito. Leopoldo Jacinto Marinero, su marido, esperó que se durmiera y la golpeó en la cama al menos 3 veces con una piedra de gran tamaño. Ella era guardiacárcel y él constantemente la celaba por su trabajo.
El 19 de septiembre de 2010, Eduardo Angel Sigalat mató a golpes a su mujer Lucía del Carmen Arancibia en su casa en Villa Urquiza, Santa Lucía. El hombre esperó que estuviera durmiendo para pegarle con algún objeto en la cara, la frente y en el costado izquierdo del cráneo. Después tiró su cadáver en otro lugar y denunció su desaparición.
Otro crimen recordado es aquel cometido por el hipoacúsico Ernesto Ariel Jaime, quien mató de 7 puntazos a su mujer Miryam González y hasta le dejó el cuchillo clavado en el cuello. Sucedió el 17 de julio del 2008 en la casa en la que vivía la pareja en Caucete. Ella se quería separar, por eso él la mató y después simuló haber estado en otro lugar.
