Melchor, Gaspar y Baltasar  llegaron al cruce de las Peatonales y revolucionaron el lugar. Cientos de niños esperaron pacientes algunos y no tanto otros su turno para ver a los Reyes Mayos de cerca, dejar su cartita  y sacarse una foto con ellos.

La actividad estuvo organizada por la Municipalidad de Capital y en el lugar los más chiquitos podían escribir su cartita para dársela en mano a los Reyes o dejarla en alguno de los buzones que estaban en el lugar. 

Los niños más grandes escribieron sus pedidos, mientras que los más chicos se limitaron a hacer dibujos. Todos con la misma ilusión, que esta noche en sus zapatos aparezca algún regalo. 

Además de la foto, los chicos se fueron del lugar con una bolsita de golosinas y una gran sonrisa en la cara.