Al misterio de por qué un paño de pavimento de la Avenida Libertador, entre Salta y España, estaba sostenido como en el aire cuando debería estar sobre material compactado, y en consecuencia se hundiera el martes pasado, se sumó otro que generó incógnitas y obligó a romper parte del asfalto recientemente hecho. Se trata de la humedad que ablandó la estructura de uno de los paños reparados, y cuyo origen ayer los especialistas no pudieron descubrir.

"El miércoles a las 2 de la mañana dejamos listo el pavimento, reparando tanto el paño que se hundió el martes a la noche, como los que estaban a su alrededor. Cuando 6 horas más tarde comenzamos a pasar el rodillo por la zona reparada, nos encontramos que uno de los paños recién hechos se movía como si fuese un flan. Tuvimos que levantarlo de nuevo para averiguar qué sucedió. Nos encontramos con que el material de compactación estaba hecho barro por la humedad que no sabemos de dónde vino. El misterio es que los demás paños que hicimos están en perfectas condiciones, si hasta los transitamos con un camión cargado con miles de kilos para ver si cedían, y no ocurrió". De esta manera, Federico Ramón, propietario de la empresa contratada por la Municipalidad de la Capital para reparar el pavimento hundido, explicó la causa que de por qué se tuvo que romper parte de esa obra recién hecha.

Realizó estas declaraciones después de que los obreros a su cargo terminaran la excavación de 2 metros de profundidad que se hizo para tratar de localizar el origen de la humedad. No hubo suerte. No se encontró ningún tipo de líquido, ni filtraciones, y la conexión de agua domiciliara estaba en perfecto estado.

"¿No será como en Guatemala?", bromeó Juan Terranova, titular del área de Planificación Urbana de la Capital, haciendo referencia al orificio de 30 metros de profundidad que se abrió en una calle de ese país como consecuencia de la tormenta tropical Agatha, y como para aliviar la tensión del caso. Luego, más serio, dijo que temía que se reparara el paño en cuestión y que la humedad volviera a estropearlo. Federico Ramón le dijo que iban a tomar medidas para que eso no sucediera. Explicó que normalmente bajo la capa asfáltica se coloca entre 35 y 40 centímetros de material compactado, pero que debajo de este paño se iba a colocar el triple. "Vamos a dejar abierta la zona excavada toda la noche para que se oree -explicó el empresario-. Y después del mediodía vamos a rellenar con 1,20 metros de material compactado, lo vamos a tener en observación por unas horas antes de colocarle la capa asfáltica".

Según los cálculos de Federico Ramón, el trabajo estará listo hoy a la noche, y a partir de mañana quedarán habilitada la arteria Sur de la Libertador para transitar, como sucede desde ayer con la arteria Norte.