Según CAME, sólo por la emergencia sanitaria el comercio argentino ha tenido una caída promedio de 20% en las ventas durante los primeros 19 días de julio respecto a igual lapso de 2008. Y a eso hay que agregarle entre un 10% y 15% por la baja de consumo de la población. “Estimamos que cada día de permanencia de la Gripe A en la escala de gravedad de los primeros 19 días de julio implica reducciones de ventas por $95,1 millones al comercio minorista incluyendo restaurantes y hoteles). De este modo, si se mantuviera el alerta actual, en un mes el comercio perdería ventas por $2.947,3 millones”, dice el comunicado.