Las pequeñas piezas son históricas y ya figuraban en el primer plano de la casa, que mandó a hacer Domingo Faustino Sarmiento en 1866, en sus gestiones de declaración de herederos. Pero, desde que la vivienda se convirtió en museo, nunca fueron visitadas por el público, ya que funcionaban como oficinas. Sin embargo, de cara al bicentenario del nacimiento del prócer, esas habitaciones serán habilitadas y la gente podrá visitar en forma completa el museo, anunció Beatriz Oviedo de Coria, directora de la Casa de Sarmiento. En esas habitaciones vivió, durante algunos años, "la Toribia", la criada de Doña Paula y quien el prócer evocó en Recuerdos de Provincia.
Aunque no hay fecha estimada de cuándo se habilitarán las habitaciones, se cree que la obra para remodelarlas estaría terminada a fines de octubre. Son cuatro habitaciones ubicadas en la parte trasera de la casa y sobre el costado Sur, que rompen el esquema de las habitaciones rodeando el patio.
"En esas piezas vivió Toribia con sus hijos. En aquella época, se estilaba albergar familias más pobres. En el sector de esas piezas, se cree que estaba también la cocina de la casa, cerca del gallinero y la higuera. Yo creo que el fogón también estuvo por ahí. Hay que tener en cuenta que antes las casas se hacían por etapas y las habitaciones tenían distintos usos, como dormitorios o comedores, por eso no hay registros específicos de qué había en cada unas de esas habitaciones", dijo Oviedo de Coria.
Sarmiento describió a Toribia como alguien especial en la familia. De ella dijo que solía perseguirlo con un cucharón cuando lo sorprendía sopando un pan en el caldo gordo del puchero, al regresar de la escuela. "La Toribia, una zamba, criada en la familia, la envidia del barrio, la comadre de todas las comadres de mi madre, la llave de la casa, el brazo derecho de su señora, el ayo que nos crió a todos, la cocinera, el mandadero, la revendedora, la lavandera, y el mozo de manos para todos los quehaceres domésticos. Murió joven, abrumada de hijos, especie de vegetación natural de que no podía prescindir, no obstante la santidad de sus costumbres. Su falta dejó un vacío que nadie ha llenado después", contó Sarmiento en Recuerdos de Provincia.
Por otro lado, Oviedo de Coria no descarta que Paula, la mayor de los hermanos Sarmiento, también pudo vivir un tiempo en esas habitaciones. "Era la más pobre de los hermanos y en un carta, Sarmiento pidió que le levantaran una pieza y hasta le envió dinero para eso. Hay que tener en cuenta que, salvo Domingo, casi todas sus hermanas se casaron, vivieron y se murieron acá", indicó Oviedo.
Una vez que la casa se convirtió en museo, esas cuatro habitaciones se utilizaron para tareas administrativas, por lo que el público apenas podía verlas desde afuera. Ahora, los cuartos serán acondicionados y una vez terminados, permitirá una redistribución de la muestra del museo. Si bien no habrá elementos nuevos para exhibir, permitirá mostrar algunos que se guardan en el archivo y que son colocados en el museo esporádicamente.

