El jefe de Policía, Miguel González, explicó en junio pasado a este diario que iba a presentar un proyecto a la Secretaría de Seguridad con la meta de despejar de autos, motos y bicicletas secuestrados (por distintos delitos o infracciones) la ex bodega Cavic (principal depósito judicial de la fuerza) y en las comisarías. Según González, la idea era que “se halle una manera legal para que los vehículos que no sean reclamados sean desguazados, compactados y luego subastados como chatarra. Eso nos ahorraría trámites engorrosos de venderlos como autopartes y permitiría agregar a los uniformados que se encargan de controlar esos vehículos en las comisarías, a tareas de seguridad´. Y mientras tanto, iban a realizar unas estanterías reforzadas para apilar motos en la bodega y que de no prosperar esas dos ideas, iban a pedir un terreno “no menos de 10 hectáreas” para usarlo de depósito.