‘A mi marido le gustaban las armas y cuando murió quedaron guardadas. Pero en casa ahora viven mis nietos y yo no quiero tener estas cosas en casa. Son peligrosas‘, dijo la mujer, acompañada de su hija, mientras entregaba una escopeta calibre 14, una carabina .22 y una pistola 22.
Fue ayer, en el primer día de entrega de armas del plan de desarme que impulsa la Nación, en Defensa Civil. Según el Registro Nacional de Armas de la República Argentina (Renar), a nivel nacional, 7 de cada 10 personas que entregan armas, son mujeres.
San Juan no fue la excepción en 2007, cuando se hizo por primera vez y tampoco ayer, ya que de 16 personas que se acercaron a Defensa Civil, 11 fueron mujeres.
‘En general, esta tendencia se da porque se trata de viudas que se desprenden de las armas de sus esposos. Pero además, porque son las que menos miedo tienen a la hora de venir y decir que quieren entregar armas, es como que los hombres tienen un poquito más de recelo‘, contó Eduardo López, uno de los encargado del Renar.
Por segunda vez en cuatro años, el Renar llegó a San Juan en el marco del Programa de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego, que consiste en que la gente entregue su pistola, revólver o escopeta a cambio de dinero. Y en el primer día recolectaron 24 unidades, la mayoría armas cortas.
El plan de desarme nació en 2007 y la primera etapa se extendió hasta 2009, con 107.761 armas recolectadas. En tanto que en marzo de 201 se inició la segunda fase. De acuerdo al Ministerio de Justicia de la Nación, en el 54% de los homicidios en Argentina se utiliza un arma de fuego y el 27,2% de muertes o accidentes con armas de fuego ocurren en las viviendas.
‘Le pedimos a la gente que no tenga miedo de venir. Las armas no son para tenerlas en casa‘, dijo Roberto Cabeza, de Defensa Civil.

