Las elecciones presidenciales del año pasado en Brasil fueron las primeras en las que el 100 por ciento de los votos fueron emitidos en “urnas electrónicas”, un invento local que ya es objeto de estudio en varios países del mundo.

La urna electrónica no es más que una caja metálica sellada, con un teclado en la parte superior, una pequeña pantalla, un disco magnético donde almacena los datos (similar a los existentes en cualquier computador) y una pequeña impresora para emitir el comprobante.

La máquina tuvo su primera prueba de fuego en 1995, durante las elecciones a alcalde. En la ciudad de Xaxim, en Santa Catarina, los electores usaron por primera vez la novedad, con éxito total.

En 1996, en las elecciones legislativas, el 32,07 por ciento de todos los votos del país fue emitido en urnas electrónicas, mientras que en 1998, durante las elecciones presidenciales de ese año, el porcentaje subió a 57,62 por ciento.

Cada elector solamente tiene que digitar el número de sus candidatos y digitar un botón verde para confirmar su voto. Una vez cerrada la urna, la máquina es conectada a una línea de teléfono que, en una conexión criptográfica, transmite los datos automáticamente al computador central.