La familia de Milagros Figueroa Murciano no encuentra consuelo ni resignación. La muerte los volvió a atravesar con el dolor más hiriente e insoportable. Milagros, de apenas 6 años y una luchadora desde el vientre materno, murió por varicela y es la segunda hija del matrimonio de Melina y Exequiel que deja este mundo.

Hace unos años falleció Malena, la más chicas de las tres nenas de la pareja, con apenas dos meses. Fue por muerte súbita y los papás entonces necesitaron de mucha fortaleza para seguir adelante.

Ahora, a los jóvenes padres les arrebataron otra hija, la más grande y también la más batalladora del clan. Es que a Milagros le detectaron hidrocefalia mientras estaba en el vientre de su mamá.

Pese a todas las complicaciones que sufrió, de a poco iba superándolas. Tuvo que enfrentar dos veces el cambio de la válvula en su cabecita, una al momento de nacer y otra a los dos años.

Tras esa segunda cirugía, Milagros quedó parapléjica. Pero con el tiempo y ayuda de los papás y profesionales pudo volver a hablar y había empezado a pararse sola, aunque todavía no podía caminar.

Fue los primeros días de mayo que Milagros comenzó con los síntomas de la varicela, con unas pintas que aparecieron en su cuerpo.

Sus papás estuvieron todo el tiempo sobre la nena, al punto que en 13 días la llevaron nueve veces a los médicos, tanto a su pediatra como al Hospital Rawson, según le contó Nilda Molina, abuela de la nena, a DIARIO DE CUYO ONLINE.

‘El 25 de mayo, cuando la llevaron por novena mes al médico, la dejaron internada en el hospital. Esa misma noche pasó a Terapia. Al segundo día le dio un paro, pero los médicos la sacaron. Al día siguiente le dio otro. Trataron de reanimarla durante 16 minutos, pero murió’, contó Nilda, mientras mostraba una foto de la criatura.

Melina y Ezequiel, dos jóvenes de sólo 24 años, están destrozados. Y Morena, de cinco años, la otra hija del matrimonio, también siente la ausencia de su hermana.

‘Ella está muy mal, extraña a Milagros, no quiere ni comer. Todo esto es muy difícil, pero los padres tendrán que reunir fuerzas y seguir por ella’, apuntó la abuela.