�Fernando Pengsawath (22), uno de los dos policías baleados hace tres días en Ranchos por los prófugos, continuaba ayer internado en ‘estado crítico‘ y con ‘pronóstico reservado‘.
Marcelo Schieber, subdirector de la clínica Fitz Roy, explicó que ‘el paciente presentó una pequeña evolución favorable, lo que nos hace estar muy optimistas‘.
En tanto, la ayudante Lucrecia Yudati (33) ‘está evolucionando bien‘ de las heridas sufridas en el tobillo izquierdo y en el pie derecho a raíz del ataque a balazos. El director dijo que ‘faltan meses para ver de qué manera se reconstruye el esqueleto de ese miembro inferior‘.
