San Juan, 10 de abril.- Lupita, la perra discapacitada que era intesamente buscada por María Elena Wrone tuvo un final triste. Según relató la mujer, la encontró en un callejón, adentro de una bolsa, atada y muerta. La dueña, quien había salvado al animal cuando estaba a punto de ser sacrificado por un avanzado moquillo, estaba haciendo de todo para encontrarla. Incluso, llegó a ofrecer $5.000 de recompensa a quien se la devolviera.

“La encontré hace un par de días. Estaba a una cuadra y media de mi casa, en un callejón. La habían metido a una bolsa atada desde la cabeza hasta las patas y, por el estado en el que se encontraba, creo que se murió a las pocas horas de que se la llevaron. Lo único que pido es que no se haya muerto ahí adentro, que la hayan atado cuando ya no vivía”, contó María Elena.

Según el relato de la mujer, un grupo de perros de la calle que tenía olor a animal muerto la motivó a recorrer la zona. Preguntando a los vecinos llegó hasta el callejón. Allí vio la bolsa y pudo reconocer a su mascota por las patas traseras, que estaban “chuequitas por la disfunción que padecía”.

La perra había llegado a la vida de María Elena hace 4 años. La mujer le salvó la vida y la cuidaba, ya que tenía problemas para moverse y tomaba una medicación para no tener convulsiones. Ante la desaparición de la mascota, ella puso avisos clasificados y hasta ofreció $5.000 de recompensa para encontrarla. Sin embargo, todo fue en vano.