Fue encontrado por una familia de Valle Fértil en enero pasado, que actualmente lo tiene por orden judicial. Fue domesticado, perdió sus hábitos depredadores y a pesar de eso representa un peligro para los humanos. Echado casi todo el día en un corral en tierras de esa familia, un puma pasa las horas contando nubes en espera de encontrarse con sus pares en el Parque Faunístico. Desde el municipio de Rivadavia lo esperan con los brazos abiertos. El juez que actúa en la causa, porque no se puede tener en cautiverio animales salvajes, ya dio la orden del traslado. Y desde Medio Ambiente no consiguen una jaula cómoda para llevar al ocioso animal, pero dicen que esta semana estará en el Faunístico.
El animal, de 7 meses, se acostumbró a un balde con carne que le sirven sus custodios. La falta de actividad física lo sosegó por completo. Ya sus garras perdieron filo y su ceño fruncido está más liso. Dentro de un corral con palos llenos de astillas y de piso duro y frío que perturba su sueño, el puma trata de relajarse esperando que lo lleven a conocer a sus congéneres en el Faunístico. A pesar de estar domesticado, sigue siendo peligroso para los humanos, pero a la vez no pueden liberarlo porque no sabe cazar.
Desde el municipio de Rivadavia están ansiosos por su llegada. Esperan que para el comienzo de las vacaciones de invierno que, hasta ahora, está previsto para el 13 de julio, ya le puedan poner un nombre dentro de sus instalaciones. Y desde Medio Ambiente ayer gestionaban una jaula cómoda para que viaje desde la localidad de Astica, Valle Fértil, unos 200 kilómetros hasta el Faunístico. Marcelo Jordán, director de Conservación y Areas Protegidas, dijo que "esta semana el puma estará en el Faunístico, ya estamos tramitando la jaula con el municipio de Valle Fértil".
