El Instituto Nacional de Vitivinicultura decidió aplicar la ley 20.860 que reglamenta la comercialización en todo el país de un vino de calidad certificada por la entidad, denominado “vino turista”, que será voluntario para las bodegas que quieran elaborarlo, pero obligatorio en todos los restaurantes del país. Calculan que estará disponible en 30 a 60 días y que saldrán a controlar por medio de inspectores al azar (no se sabe aún de multas) y también se implementará un 0800 para recibir denuncias del consumidor. El titular del INV, Guillermo García, dijo que estará disponible en 30 a 60 días, que cada bodega podrá hacer hasta 2 millones de litros y que pasará por “estrictos controles para garantizar su calidad”. Piensan firmar un convenio con la Federación de Hoteles y Gastronómicos.
