La noche del miércoles pasado y antes de irse a dormir, Aldana Morales escribió en su cuaderno ‘mañana es el gran día’. Se refería a la jornada de ayer, cuando pudo concretar su sueño: prometer lealtad a la Bandera. El acto era a la 10,30, pero ella se levantó a las 7 por temor a llegar tarde. Esta alumna de 4to grado de la escuela Manuel Belgrano, de Capital, se convirtió en noticia hace una semana. Fue cuando se conoció que no iba a poder participar de este acto por falta de guardapolvo y la imposibilidad económica de su familia para comprarle uno nuevo. Su historia llegó hasta la emisora Cadena 3 de Córdoba y despertó la solidaridad de esa provincia. Desde allí le enviaron dos encomiendas con donaciones, entre ellas, un guardapolvo y zapatos para que pudiera prometer lealtad a la Bandera.
Los zapatos eran nuevos, pero Aldana insistió en pasarles el cepillo para sacarles más brillo. Tarea que hizo ni bien se levantó cuando aún no amanecía. ‘En la noche se despertó muchas veces pensando que se había quedado dormida y que era tarde. Es que estaba muy nerviosa y entusiasmada por el acto’, dijo Luis Morales, su papá.
A las 10, Aldana llegó a la escuela estrenando ropa y calzado, gracias a la solidaridad de la gente y del sacrificio de su familia. Los guantes blancos se los regaló su mamá. Se los compró con las ganancias que le dejó la venta de maicenitas. Pero ese no fue el único aporte que hizo la mujer para que su hija viviera a pleno un día tan importante. Es que dejó de lado sus ataques de pánico y la depresión que la aquejan desde hace tiempo para acompañarla a la escuela y estar presente en el acto.
Los chicos ingresaron desfilando al patio escolar. Aldana lo hizo con postura firme y la frente en alto, tal como lo había ensayado en su casa.
Finalmente llegó el momento más esperado por esta alumna. Con el brazo extendido y voz fuerte dijo: ‘Sí, prometo’.
Sus papás se emocionaron y entristecieron a la vez. Pensaron que Aldana no iba a recibir la foto y la medalla de recuerdo porque no pudieron pagar los 130 pesos necesarios para acceder a los mismos. Pero las maestras igual se los entregaron, pese a la deuda.

