San Juan, 13 de mayo.- El hecho ocurrió el pasado viernes en el Hospital Rawson, cuando una mujer de 35 años de edad, embarazada de 37 semanas de gestación, llegó al nosocomio con dolores, contracciones y un pico de presión. Sin embargo, según denunció, allí no la quisieron atender. Luego de realizarse una ecografía en una clínica privada, descubrió que su bebé estaba muerto.
Además, familiares informaron que cuando regresó al hospital para solicitar ser sometida a una cesárea no quisieron internarla. Según dijeron, los médicos le dijeron que se fuera a su casa y que regresara el lunes porque podía tener el feto muerto dentro de su vientre por varios días sin que le pasara nada.
El abogado defensor de la mujer calificó la actuación de los profesionales como "atroz". "La forma en que han procedido, como la han tratado es atroz. Un médico no puede actuar de esa forma", señaló Ismael Hidalgo. "Vamos a pedir una investigación que determine la responsabilidad de cada una de las personas que actuaron", agregó el letrado. La idea es actuar tanto penal como
civilmente.
"Si se prueba mala praxis, vamos a tratar de que ese profesional no vuelva a ejercer. Vamos a hacer responsables al Estado conjuntamente con cada profesional por una indemnización", concluyó.
