Cuentan con orgullo que son de Zonda, la localidad iglesiana en la que vivió el emblemático dirigente sanjuanino José Ubaldo Montaño, fallecido hace 14 años. Pero lo que más parece entusiasmar a los miembros de la Unión Vecinal Campanario-Zonda es la organización de la Fiesta del Pastel, que se realiza en un predio con álamos "acariciando la Luna" durante esos festejos, según los vecinos.
Con diez años de vida, la unión vecinal atiende necesidades de los habitantes de las zonas iglesianas de Campanario y de Zonda, separadas por un pintoresco arroyo rodeado de montañas. "Ambas localidades suman unas 25 familias", calculó Eduardo Rubio, presidente de la unión vecinal más nueva de Iglesia, según aclara.
Sus 21 socios activos se arremangan cada año para preparar pasteles fritos de papa, carne, choclo, queso de cabra y dulce de alcayota cuando colaboran en la organización de la fiesta, que se realiza en enero o febrero. "Este año tuvimos que preparar 110 kilos de carne para hacer pasteles", dijeron los vecinos. Fue en la casa zondina del vicepresidente Manuel Díaz, donde funciona la unión vecinal. Ahí mismo hay un inmenso predio, donde se realiza la Fiesta del Pastel. Puede observarse un gran escenario donde han llegado a actuar ballets internacionales.
"Cuando empezó hace 15 años la fiesta, venían unas 600 personas. Ahora llegan unos mil visitantes de Jáchal, Rawson y hasta La Rioja", relataron los miembros de la unión vecinal que han gestionado la potabilización del agua, además de conseguir ropa para los vecinos y remedios, que a veces han pagado de sus propios bolsillos.
Tras remarcar que tienen al día los balances de la unión vecinal, sus miembros cometan que su principal necesidad es conseguir ayuda para construir un salón cultural de usos múltiples en el terreno donde se encuentra el templo de San Antonio, que ellos mismos se encargan de conservar.
Aunque el cariño por el lugar se respira en cada rincón, los zondinos lamentan que en Iglesia se estén perdiendo los sauces. "Nos hemos puesto en campaña para lograr que las autoridades foresten la zona", contaron, mientras sueñan con que la unión vecinal algún día tenga su propia sede. "Faltan terrenos que estén en regla", dijeron.

