Le dicen enfermedad bíblica y aunque lejos está de ser una patología como la mostraron algunas películas, con trozos de piel y carne cayendo de los rostros, no ha logrado ser erradicada del planeta. La lepra es una enfermedad que aún afecta a parte de la humanidad y San Juan no escapa a eso. Por año son detectados cinco casos de lepra en la provincia y la particularidad es que la mitad son personas que vienen de otras provincias. El dato surgió en el marco de la Campaña Nacional de Educación y Prevención de la Lepra y proviene del Hospital Rawson, en el que desarrollan la actividad y que a su vez brinda el tratamiento, que es gratuito.
“En los últimos 35 años, el promedio de 5 casos detectados por año se mantiene. Si tenemos en cuenta que prácticamente la población sanjuanina se ha duplicado en ese periodo, la enfermedad no ha crecido. La lepra es endémica y las detecciones y tratamientos que hacemos en la provincia tienen la particularidad de que la mitad son de pacientes que llegan de otras provincias”, indicó el médico Carlos González Díaz, referente en San Juan de la Sociedad Argentina de Leprología.
“Hay casos de mendocinos, chaqueños, bonaerenses, con diferentes realidades que hicieron que llegaran a la provincia, ya sea por residencia o porque fueron trabajadores temporarios, y que terminaron diagnosticados y tratados en el Hospital Rawson”, añadió.
El tratamiento es totalmente gratuito y la medicación es distribuida por la Organización Mundial de la Salud, aplicado en forma supervisada en el Hospital Rawson. Dura de seis meses a dos años y su efectividad es total en más del 99% de los casos.
Según González Díaz, la lepra es una enfermedad que no distingue rangos socioeconómicos, sexo o edad. “La padecen por igual tanto hombres como mujeres y niños. Se transmite por contagio, pero ese contagio depende de un tiempo muy prolongado de exposición y además de tener bajas defensas, para permitir que el bacilo actúe en el organismo. Siempre se grafica que un niño debería ser amamantado durante 5 años para que su mamá le transmita la enfermedad, siempre y cuando el niño tenga las defensas bajas”, señaló.
Por su parte, pese a su baja frecuencia, que deja secuelas sólo en casos muy graves y que es totalmente curable, la lepra sigue siendo muy estigmatizante. “Es posible que deje alguna anomalía en la vista o pequeñas deformaciones en brazos o piernas, pero siempre en casos muy avanzados y antes de ser tratados. Pero aún hay mucha vergüenza y temor a ser discriminados. Afortunadamente, en los casos que me ha tocado intervenir, los pacientes fueron acompañados por sus familias”, apuntó.

ALERTA
Cualquier lesión en la piel, ya sea una coloración diferente, un lunar, una verruga o una urticaria que presente insensibilidad es una señal de alerta. “Si por ejemplo no se siente dolor al ser pinchado por un alfiler, entonces es importante dirigirse al médico”, dijo González Díaz.
Atención
En las salas 5 y 6 de Consultorios Externos del Rawson se realiza la atención dermatológica a diario, mientras que los lunes, miércoles y viernes desde las 10 se encuentra de turno el médico Carlos González Díaz, de la Sociedad Argentina de Leprología. La campaña persigue la detección precoz de la lepra.
Mitos
La lepra es una enfermedad aún rodeada de muchos mitos. Y la pérdida de extremidades suele ser uno de ellos. Pero en realidad, las amputaciones se dan como consecuencia de la insensibilidad que genera la lepra, por lo que una persona puede quemarse y esa lesión generar luego una amputación, por ejemplo.
