A la altura de los centros de salud más avanzados del mundo, el Hospital Rawson incorporó hace pocos días una máquina de anestesia, la Aisys de GE Healthcare Datextesia, cuyo principal beneficio es dar más seguridad del paciente, porque su sistema de ventilación electrónico inteligente (Smart Vent) protege con una alta precisión el oxígeno que ingresa a la respiración. El dato no es menor, si se tiene en cuenta que hasta ahora, la única manera de tomar decisiones que tenía el anestesiólogo era una vez que los monitores le avisaban de algún cambio en los parámetros vitales del paciente.

‘La máquina es muy precisa porque tiene un software que recibe los datos del paciente (peso, estatura, entre otros) y programa la anestesia a medida de cada uno. Esto nos permite trabajar con un margen de seguridad mucho mayor que el de las máquinas mecánicas‘, explicó Jorge Mira Blanc, jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Rawson. Resaltó también que otra de sus características es que gracias a una herramienta que se denomina End Tidal Control, funciona como el piloto automático de un avión, ya que ajusta y mantiene automáticamente las fracciones exhaladas de agente anestésico y oxígeno.

La máquina, única en su tipo, es la primera que se instala en un hospital público del país. Por sus características, la Aisys se puede utilizar para cualquier cirugía, pero en el Rawson se va a priorizar su uso en alta complejidad: cirugía cardiovascular, trasplante de órganos, obesos mórbidos y neonatos.

‘La combinación de los avanzados modos ventilatorios, la monitorización de signos vitales y los sistemas de información clínica proporcionan la información necesaria para la toma de decisiones que ayudan a proporcionar un cuidado seguro y preciso a los pacientes‘, dijo el médico.

Instalada y puesta en funcionamiento ni bien fue presentada en sociedad, la flamante máquina Aisys ya está haciendo más seguras las cirugías en el Hospital Rawson. Su adquisición ya se perfila como el paso inicial para la incorporación de prácticas que hasta ahora no podían hacerse en los hospitales públicos locales, como por ejemplo su uso en materno-infancia y en aquellos pacientes con intubación dificultosa.