Hace algunos días, María Belén Montilla escribió una carta a Lucía Rubiño y la publicó en las redes. En sus palabras describía a su hija con sus defectos y virtudes pero sin dejar de enfatizar lo mucho que la extraña. En diálogo con Radio Sarmiento, por primera vez en una entrevista, la mamá de la joven que murió atropellada por una camioneta, en el interior del barrio Profesionales, en Rivadavia, describió cómo fue aquel día que marcó su vida y sentenció la de Lucía.

"Desde el 15 de octubre ha sido un momento de estar para adentro. No sé si he estado tomando fuerzas porque estuve tres meses tirada, rechazando todo tipo de trabajo en la danza, que es mi amor y me ha salvado siempre", expresó.

También sostuvo que "tengo miles de carta para escribirle a Lucía". Sostuvo que después de un tiempo puede ver con claridad algunas cosas y puede ponerle voz porque "me quitaron la voz". "Dudaba en salir pero no voy a dejar de luchar porque todos los días me preguntó por qué y para qué. Cuando la recuerdo encuentro la respuesta: fueron 16 años de amor, creo que discutimos una sola vez en su adolescencia porque aprendimos a transitar la vida de otra manera"

Lo que pasó ese día

"Ese día se fue con las amigas, la libamos a buscar después de la cena porque al otro día quería amanecer conmigo en el Día de la Madre. Yo me fui a un cumpleaños y a las 00, me saludó. Después recibí un llamado, me fui corriendo y ella me dijo: "Veni tranquila, estoy bien". Creo que estaba aún atrapada entre la camioneta y en el portón. Todo lo demás, ya lo conocen. Yo llegué al hospital y ya estaba muerta".

Sobre la causa

"Estoy involucrada pero trato de no conocer pormenores porque mi cabeza piensa y crea diferentes escenarios. Me quedo con la denuncia de la 1 de la madrugada que estaban corriendo picadas".

"Mi temor es que sean hijos de jueces. Si fuesen otros chicos, sería otra la historia. Creo que se han limpiado cosas para beneficiarlos. Si me equivoco, qué más me puede pasar. Hablamos del hijo de un juez federal".

"Van a cambiar los políticos, van a pasar los años y esto no cambia".

"Siempre pierde el más débil pero no débil de fortaleza porque la tengo y me la da ella sino que gana el que tiene el poder de levantar un teléfono y cambiar todo".