Casi un año después, Colombia vuelve a ser maldición para Neymar. Es que el capitán de Brasil no olvida aún la amarga sensación vivida en los cuartos de final del Mundial 2014 cuando el choque de Camilo Zuñiga lo terminó lesionando gravemente y lo sacó del certamen que se hacía en su país. Ahora, la historia contra Colombia volvió a repetirse aunque sin lesiones de por medio pero para Neymar, tener enfrente a la selección cafetera es sinónimo de frustración. Es más, después del altercado que comenzó con otros jugadores colombianos y en especial con Bacca, Neymar le hizo un gesto feo a Zuñiga remarcándole que después lo llamaba por telefóno para pedir disculpas, demostrando que el mal trago no está olvidado.