El 18 de septiembre de 1936, se sancionaba una ley que declaraba ilegal el ejercicio de toda actividad comunista en San Juan. Además, los partidos políticos con "afiliación a la Tercera Internacional Comunista, con asiento en Moscú" fueron declarados "inexistentes". Carelli destacó que la decisión estaba a tono con el pensamiento que predominaba a nivel nacional, en el que los gobiernos conservadores del "30 buscaban evitar la propagación de movimientos populistas y revolucionarios. Tras participar en democracia, hoy el Partido Comunista fue dado de baja por la Justicia Electoral por no llegar a la cantidad mínima de afiliados.
