�Buscar una única jugadora argentina que haya sido diferente en la final sería injusto: el equipo todo funcionó como una máquina aceitada que trató de jugar siempre, respetando su estilo. Y, cuando tuvo las oportunidades, metió los estiletazos. En el arco, “Jose” Gioja fue imbatible. Lorena Rodríguez y Dayana Silva corrieron como bestias y quitaron todo. En la creación Adriana Gutiérrez se sacó un diez, y por la movilidad constante arriba, Luciana fue clave. Y después, cuando le tocó el turno a Salomé Rodríguez respondió con todo, inclusive metiendo un golazo. Una tarea fenomenal de Las Aguilas que justificaron plenamente la obtención del quinto título. Todas se emocionaron al oir el Himno nacional en el podio (foto).